jueves, 5 de julio de 2018

La profesionalización como herramienta para la transformación

La profesionalización es un proceso por el cual un trabajador orienta su carrera (formándose) hacia una determinada labor, dotándolo de conocimientos teóricos y prácticos sobre un oficio para que se garantice el desarrollo de las habilidades, competencias y capacidades en torno a ese perfil profesional.

Podríamos denominarlo también como "la especialización en torno a un oficio".

La profesionalización es conseguida a través de la superación de una formación específica para llegar a desarrollar dicha labor concreta.

Formación a través de la cual se capacita al trabajador para conseguir desarrollar las diferentes ocupaciones - objetivos que ha de cumplirse en un determinado perfil profesional.

Este proceso adaptativo "transforma" al trabajador para conseguir desarrollar en su persona ciertas habilidades, (los llamados objetivos aptitudinales), e incluso ciertos objetivos actitudinales.

La docencia de la formación profesional dispone de varias vías para conseguir que un perfil técnico pueda ser capacitado como perfil docente.

Entrenándose a lo largo de esta formación habilidades comunicativas, de mejora de la escucha activa y atención de las necesidades personales del alumnado.

Las cuales, de ser superadas, garantizan la personalización de la docencia sobre cualquier perfil profesional.

domingo, 1 de julio de 2018

Las máquinas no sienten. En cambio los profesionales sanitarios si tienen sentimientos

Como técnico superior en mantenimiento industrial (Técnico Superior en Mecatrónica Industrial) con amplios conocimientos y experiencia en las más diversas tecnologías puedo asegurar que nunca he visto mostrar sentimiento alguno a un equipo.

Puedo asegurarlo, ya que a lo largo de mi vida he reparado cientos de equipos diferentes:

"Habiéndolos desmontado pieza a pieza"; e incluso "habiendo construido ó reparado aquellas partes que ya no estaban disponibles (en stock)". 

Nunca he visto u oido quejarse a un equipo por ser reparado. Haya costado más o menos; ó se haya tardado más o menos, en conseguir finalizar su reparación.

Pero es en calidad de Docente de Formación Profesional para el Empleo cuando he visto equipos (de electromedicina) "sobre-protegidos", "sobre valorados", "sobre-atendidos"... Centrando en ellos y sus necesidades la formación.

Y ni tan siquiera en estos casos, ninguno de los equipos mostró ni un ápice de sentimientos: Bien sean sentimientos positivos (como la gratitud ó alegría), o sentimientos negativos (como puede ser la tristeza, desesperación ó frustración).

"Las máquinas no sienten", "no pueden ser heridas"; "carecen de alma, espíritu, sentimiento y cualquier tipo de emoción".

No obstante, se han confundido estas ideas en muchos servicios sanitarios. 

Siendo empoderadas las "herramientas tecnológicas" frente a los profesionales, frente a la naturaleza humana. 

Obviando los sentimientos que su uso masificado pueden desencadenar en el "operador".

Siendo este antiguo prisma, (esta forma de ver al profesional sanitario convertido en usuario que maneja el equipo), el primer factor de la deshumanización de la atención formativa que requiere el cuidador.

Este arraigado pero obsoleto prisma, donde muchas veces imperan las prisas y entrada en operatividad de un equipo (cualquiera) frente a las necesidades personales y formativas de los profesionales sanitarios que le dan uso.

Obviando que éstos (los profesionales sanitarios, "las personas"), pueden sucumbir ante los sentimientos que pueden surgir en cualquier momento de su jornada laboral:

Alegría por conseguir un temprano resultado positivo durante el diagnóstico; Lo cual llena de satisfacción, de motivación y de sentimientos positivos que refuerzan y ayudan a mejorar el desempeño de sus funciones laborales.

O sentimientos negativos tales como: la "Desorientación o Frustración". Sí por ejemplo, entre los diferentes pasos del "paso a paso" (valga la redundancia) de cualquier procedimiento; "el profesional sanitario pierde el hilo de cómo se está desarrollando el proceso"; ó dicho de otra forma: "desorientándose y dudando de en qué punto se hallan dentro del proceso". 

Creándose en su persona sentimientos tales como: aturdimiento, inseguridad, tristeza y otras emociones que interfieren de forma negativa en el desempeño de sus funciones laborales. 

Las máquinas han sido en muchas ocasiones empoderadas frente al usuario:

Por aquellos que vienen con diversas "destrezas técnicas" aprendidas y entrenadas a lo largo de muchos años de formación. Y pretenden que estas destrezas sean desarrolladas en cortos periodos de tiempo. (El personal técnico que en muchos casos es confundido con personal docente).

En aquellos casos en que sigue sin entenderse la gran importancia de la diferencia de conocimientos previos a cualquier tipo de formación debido al estudio de otras ramas formativas en las que se ha orientado cada perfil profesional. (En este caso refiriéndonos a los perfiles sanitarios que no han tenido este tipo de formación en tecnología como su ocurre con el personal técnico).

Aquellos que siguen sin entender, que la atención de la formación hacia el profesional sanitario debe primar frente a la sobre-atención que desarrollan hacia los equipos.

Continuándose sin desarrollar en muchas ocasiones la "escucha activa" sobre las diferentes dificultades a las que tienen que enfrentarse los usuarios para "adaptarse a los equipos".

Y existiendo una diferencia de habilidades (previas) que aún no son atendidas correctamente al no centrar la atención de la enseñanza técnica en las personas que utilizan los equipos.

La atención y orientación de la acción formativa la cual debemos revertir para mejorar la enseñanza, buscando la forma de personalizarla para que todas las necesidades sean correctamente atendidas.

Tecnología Sanitaria: la asignatura pendiente.

La tecnologización sanitaria es una realidad que puede comprobarse en diferentes ámbitos del entorno de los cuidados. Siendo cientos, por n...